Actualízate: 5 rutinas para ser competente digitalmente

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Ya lo sabemos: cada día es más necesario contar con competencias digitales que mantengan nuestras habilidades actualizadas y así conseguir mejoras laborales. Hoy hablaremos sobre 5 puntos que nos permitirán trabajar continuamente las competencias digitales.

La aceleración de los cambios hace preciso que como profesionales vayamos actualizando de nuestros conocimientos de manera continua, pero no solo eso: también necesitamos actualizar nuestras habilidades y competencias para seguir teniendo atractivo de cara a las empresas.

El uso de la tecnología no es igualitario y existe una brecha social y laboral entre quienes tienen acceso a ella y quienes no. La brecha se extiende también entre generaciones, ya que hay algunas que han nacido con la tecnología actual y otros que han necesitado aprenderla.

Para cubrir esa brecha es necesario contar con acceso a internet y herramientas, así como disponer de tiempo para aprender a usarlas correctamente, sin caer en el tecnoestrés que puede provocar el desconocimiento de la tecnología.

La competencia digital va más allá de conocer los instrumentos, supone saber usar la tecnología adecuada a cada situación para aprovechar sus beneficios y optimizar el tiempo invertido.

Competencia digital y desarrollo

La competencia digital es el conjunto de habilidades que permiten el uso de nuevas herramientas para facilitar y optimizar los procesos, tanto generales como específicos de un sector, profesión o de la enseñanza. La tecnología no es otra cosa que un elemento transformador que permite el desarrollo de nuevas metodologías y formas de trabajo.

Las competencias digitales facilitan el trabajo en equipo, compartir experiencias, soluciones y problemas, permiten el desarrollo de un pensamiento crítico profundo y potencian la creatividad y la comunicación.

5 rutinas para trabajar la competencia digital

Los 5 puntos con que trabajaremos nos permitirán trabajar y ejercitar nuestras habilidades tecnológicas y son un buen punto de partida para actualizar nuestros conocimientos apuntando a mejoras laborales.

1. Flexibilidad y curiosidad. El conocimiento no es inamovible ni permanente, está en constante cambio y a nivel tecnológico esa velocidad es aun mayor. Tanto en el mercado como en el uso de las herramientas experimentamos cambios continuos y para poder surfearlos es necesario contar con una actitud curiosa para jugar con las nuevas tecnologías y conocerlas. La curiosidad es una habilidad que se puede trabajar si no forma, por defecto, parte de nuestra personalidad. Cada innovación es una nueva oportunidad de aprender y mejorar, esa es la actitud con la que debemos enfrentarnos al desafío.

2. El acceso a las TIC es un buen inicio, pero es necesario realizar cierta formación para hacer un buen uso de ellas, utilizándolas como herramienta para producir trabajo de calidad. Puede que sepamos usar un computador, pero necesitamos formación específica para sacarle el máximo provecho a las herramienta, páginas o apps que nos pueden ayudar en nuestro trabajo diario.

3. Las TIC deben ayudarnos a mejorar nuestra situación laboral pero también para conectar, comunicar y colaborar. El trabajo colaborativo y las experiencias compartidas forman parte de la esencia de internet. Los foros, los chats o incluso las preguntas a expertos nos pueden ayudar en nuestra carrera. En este sentido, CompuTrabajo realiza mensualmente webinars donde aconseja y ayuda a las personas que están en búsqueda de un nuevo empleo.

4. El aprendizaje no es individual, se aprende entre iguales de manera colaborativa y en distintos contextos. Esto quiere decir que es importante seguir formándonos y compartiendo dudas y experiencias con colegas. Cada vez hay más redes sociales y aplicaciones para compartir conocimiento, como ClubHouse, LinkedIn o incluso Pódimo.

5. Personalización. No todas las personas necesitan las mismas competencias. Es necesario tener en cuenta la especialización y la personalización cuando creamos un plan adaptado a cada persona y sus necesidades. Cada trabajo, sector o tarea tendrá un programa correspondiente para llevarla a cabo. No sirve de nada que todos hagamos el mismo curso, es necesario revisar cuál va mejor las necesidades de cada cual.

Las competencias digitales no se tratan únicamente de habilidades, sino de un conjunto que facilita el trabajo en equipo y permiten obtener mejores resultados gracias a la optimización del tiempo y la reducción de tareas administrativas.

Situación del mercado Latinoamericano

El estudio Global Skills Index 2020 realizado por la web Coursera revela que en Latinoamérica las habilidades digitales globales están por debajo de la media norteamericana y europea.

Aunque las empresas son conscientes de esta brecha, solo el 1% de los ejecutivos planea incrementar el presupuesto para formación y habilidades en los próximos 3 años.

Argentina es la región con más formación y desarrollo en tecnología y data science, así como especialistas en software, ingeniería informática y programas específicos para el análisis de la data.

Argentina se ha convertido, según el estudio, en un ecosistema tecnológico. Es uno de los tres países de la región, junto con Brasil y Costa Rica, que forma parte del G20 e invierte en la creación de nuevas start-ups y promueve una legislación favorable a este tipo de industria.

En relación con Perú y Chile podemos ver un gran potencial, pero es necesario invertir en mayor formación para equipar a los ciudadanos con las habilidades necesarias para avanzar sus carreras, estimular el crecimiento de este sector y mejorar la empleabilidad de ciertos perfiles.

En referencia a Colombia, el gobierno esta creando programas específicos para mejorar la formación en estas habilidades desde la educación básica, creando ciudadanos preparados para enfrentarse a la demanda actual del mundo laboral.

Aunque sigue existiendo una gran diferencia entre lo que pide la empresa y la especialización de los profesionales, este cambio de enfoque en referencia a la formación y trabajo en nuevas habilidades permitirá un mayor crecimiento de profesionales preparados para el futuro.

Sin embargo, también nos muestra que los profesionales actuales podemos mejorar nuestras habilidades blandas y competencias digitales a través de la formación especializada, adaptando las capacitaciones a las necesidades de cada plan de carrera.

¿Cómo mejorar mis habilidades?

Ya que estamos conscientes sobre las ventajas de este tipo de formación, debemos elaborar una lista de cuáles herramientas queremos conocer y cuáles habilidades debemos practicar; por ejemplo, la adaptación al cambio, la innovación o la curiosidad.

Eso dependerá de nuestra profesión, el perfil que tengamos y el cargo al que aspiremos.

Podemos revisar las necesidades del mercado para conocer cuáles son las apps y programas que se están usando hoy en día en nuestro sector. Por otro lado, también podemos asistir a charlas o eventos donde hablar con profesionales que nos orienten hacia la búsqueda de una formación específica.

Hoy en día hay muchos cursos abiertos al público en donde aprender ciertas habilidades, que son parte de iniciativas tanto privadas como académicas y estatales.

Si formas parte de una empresa puedes preguntar también al área de Recursos Humanos si hay algún programa de formación o bien si existe el apoyo económico para poder realizarlo.

El aprendizaje forma parte de cada profesional, nos permite actualizar nuestros conocimientos y estar al día con los cambios más significativos en cada área de trabajo. Aquí recordemos el quinto punto, personalicemos nuestra formación según nuestras necesidades reales.

Tener una actitud curiosa puede ser una ayuda cuando queramos escalar profesionalmente y mejorar nuestro trabajo, optimizando el tiempo invertido y obteniendo grandes resultados.

No permitas que tu “no puedo” determine el rumbo de tu vida.

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