Cambia de empleo y triunfa en el proceso

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Cambiar de empleo o de cargo no es tarea fácil. Es necesario formarse y prepararse si el objetivo es triunfar en el proceso.

Un plan de acción personal o PAP, como se le llama en Recursos Humanos, consiste en definir las metas, evaluar el trabajo que hay que hacer y aquellas cosas que se dejarán de hacer para alcanzar la meta.

Otra tarea que resulta más sencilla de decir que de llevar a cabo. Es importante que el plan tenga metas claras y precisas a la vez que objetivos factibles y realistas.

Primero el plan

Para poder seguir los pasos, primero hace falta elaborar el plan. La concentración juega un papel importante, tanto como la actitud. El negativismo puede afectar a esa elaboración y terminar con tus esperanzas antes de empezar.

El profesional que quiera un cambio en su trayectoria laboral ha de tener en cuenta los siguientes pasos para diseñar y ejecutar el PAP:

1. ¿Qué quieres realmente? No basta con saber lo que no quieres, es necesario saber lo que sí quieres. En este paso hay que determinar los objetivos, las metas y el tiempo. Es importante determinar ese tiempo y cumplirlo a rajatabla, sin excusas.

2. Los motivos. Fijar los motivos por los cuales quieres ejecutar el plan y tener muy claro los beneficios que obtendrás. Un consejo es establecer propósitos a corto, mediano y largo plazo. Establecer ese factor de tiempo te ayudará a seguir en la línea y no desfallecer. No trabajes solo por beneficios a largo plazo, porque poco a poco te pueden ir matando la ilusión.

3. ¿Qué debo hacer? Un plan bien estructurado tendrá en cuenta qué actividades necesitas realizar para lograr tu propósito. Considera cuáles son las habilidades que debes desarrollar o ampliar para conseguirlo.

4. Riesgos y complicaciones. En todo cambio siempre hay riesgos y complicaciones que pueden surgir a mitad de camino. En el caso del mundo laboral, antes de cambiar de trayectoria o empleo debemos prever esos inconvenientes para poder darles solución cuando se presenten.

5. ¡El costo! Es posible que este no se encuentre tanto en la formación pero sí, mayoritariamente, en el tiempo y las energías que vas a dedicar a este plan. Ten en cuenta si hay terceras personas implicadas en la ejecución, cuánto pueden dedicar y en qué fases intervendrán.

6. Recompensas. Para que un plan sea más llevadero es importante definir las recompensas intermedias hasta lograr tu objetivo, cuándo se obtendrán y cuáles serán. Puede ser una tarde en el cine, una cena con amigos o una tarde de relajación.

Para qué mencionar que todos estos puntos no sirven de nada si no hay disciplina en la ejecución. Es importante no perder de vista el objetivo: un nuevo empleo.

Para elaborar este plan de cambio de carrera, puedes usar tu DOFA personal para saber cuáles son las fortalezas que pueden ayudarte a salir adelante… cuáles las debilidades que pueden hacer patinar el plan que considerabas tan fantástico.

Ejemplo paso a paso para elaborar un plan de acción efectivo

Agarra un papel en blanco o abre un documento Word y escribe el objetivo.

1. Crea una línea de tiempo y establece el presente y el futuro en esa línea.

2. Escribe los objetivos en esa línea y escribe el tiempo que tardarás en alcanzarlos. Puedes empezar en orden inverso. Colócate en la meta y retrocede un paso, y así poco a poco hasta llegar al presente.

3. Una vez definido, pregúntate cómo te sientes con ese plan. ¿Hay algo que quieras cambiar? ¿Falta algo? ¿Hay algún paso innecesario?

4. Cuando todas tus respuestas sean satisfactorias, vuelve al presente y anota en tu calendario las acciones, los deadlines y cuándo toca celebrar los logros conseguidos. Con esto ya estás a punto de lanzarte hacia un cambio en tu trayectoria profesional.

Recordemos siempre que en plan de acción hay dos viajes: el exterior que se centra en las acciones y el viaje interior que comprende nuevos sentimientos, el camino, el aprendizaje y el desarrollo personal.

No es un sueño, es un plan

Juan quiere ponerse en forma. Se quiere ver a sí mismo como cuando jugaba a la pelota. Pero Juan no hace nada concreto para conseguir esa meta. Su decisión se convierte en idea, luego en anhelo y termina en un sueño difuso e irracional. Es que sin plan y ni acciones es improbable que Juan se ponga en forma.

No seas como Juan.

En la elaboración del plan defines perfectamente qué quieres, qué acciones específicas debes realizar para conseguirlo y cuándo ponerlas en práctica.

Si estás deseando cambiar de empleo, asumir mayores responsabilidades o desarrollar tu carrera es necesario que establezcas ese listado y lo sigas al pie de la letra.

¿Te acuerdas del artículo sobre lo bueno de hacerse propósitos cada fin de año? Cuando los cumples tu autoestima recibe un impacto muy positivo. Cuando uno va paso a paso y sigue todos los puntos del plan se genera un factor motivador que refuerza la confianza que tenemos en nosotros mismos y a la vez nos impulsa para pasar al siguiente nivel.

Esa autoconfianza puede ser decisiva cuando vayas a hablar con tu jefe para conseguir un cargo mejor o bien cuando te presentes a una entrevista de trabajo. Has sido líder de tu propia persona y eso cuenta tanto como una experiencia laboral.

Adiós a la zona de confort

Dejar atrás la zona de confort significa tomar decisiones difíciles, abandonar tu rutina y vencer tus miedos.

No es nada fácil, pero una vez decides dejarlo atrás notarás un crecimiento positivo, tanto a nivel laboral como profesional.

Las personas de éxito saben que es importante abandonar esa zona y presionarse para vivir nuevas experiencias que les aporten conocimiento y les permita expandir la mente.

Salir de la zona de confort no requiere grandes cambios sino ideas prácticas, sencillas y arriesgadas que irán sacándote poco a poco de tu rutina.

Sobre las rutinas, lo más seguro es que al establecer los pasos del plan deberás ir abandonando progresivamente algunas de las que acostumbrabas tener. Reconocemos desde ya que puede ser una frescura nuestra llegar y decir que abandones tus hábitos así como así. Pero no te decimos eso. Lo que te decimos es que huir de la zona de confort requiere incentivos y práctica. Pero que si no te das esos incentivos nadie más te los va a dar.

Elabora una lista semanal o mensual con cosas que te obliguen a salirte de tus rituales diarios. Puede ser, por ejemplo, aprender algo nuevo o tomar una clase nueva en el gimnasio. La coyuntura actual, donde toca hablar y debatir con gente con la que jamás habrías conversado antes, es una excusa perfecta. Aprovéchala.

Arriésgate y no te arrepentirás. El empleo que deseas está a la vuelta de la esquina. Elabora tu PAP personal, ten constancia, reinvéntate. El éxito en tu carrera vendrá solo.

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