¿Cómo descubrir mi vocación profesional?

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Algunas personas tienen muy claro, desde chicas, cuál es su vocación profesional. ¡Bien por ellas! Pero hay a quienes les cuesta un poco más y necesitan descubrir a qué quieren dedicarse.

Esto requiere llevar a cabo una serie de estrategias. Por esto, en esta ocasión queremos entregarte algunas pautas para descubrir cuál es tu propósito laboral y cómo conseguirlo.

Toma de decisiones

En la vida tomamos muchas decisiones que acaban afectando el futuro. Lo que queremos decirte es que no siempre acertamos y que eso no tiene nada de malo.

A veces lo conseguimos a la primera, pero tras un tiempo decidimos cambiar de camino y eso también está bien. No tiene sentido presionarnos tanto sobre el futuro, porque este va cambiando igual que nosotros y puede que en tu camino aparezca más de una vocación.

No todas las personas nos ponemos a trabajar basándonos en una vocación, muchas veces la vida obliga a darle para adelante y subsistir. Aun así, nunca es tarde para encontrar tu vocación profesional y el cambio puede motivarte a buscar algo nuevo que te apasione.

Cuando pensamos en nuestro futuro, suelen influir en la elección de la profesión cosas como la tradición familiar, el deseo de una profesión que dé estatus, la posibilidad de crecer y tener un buen salario… Sin embargo, debemos tener en cuenta que para muchas profesiones del futuro aún no hay estudios ni profesionales sénior que nos puedan ayudar.

Así pues, en lugar de decantarnos por algo que es ajeno a ti o no te satisface totalmente es importante que estudiemos y nos formemos en lo que nos gusta, independiente de si luego nos permitirá tener un gran salario o no. Los profesionales más jóvenes ahora priorizan más tener una vida equilibrada y disfrutar del tiempo libre que ganar mucho dinero haciendo algo que no les gusta.

¿Por qué insistimos en esto? Principalmente porque muchas veces los caminos se bifurcan, y así es como hay gente que ha estudiado Administración y Finanzas y acaba trabajando en Marketing, psicólogos que se pasan a la rama de Recursos Humanos, etc.

El mundo da muchas vueltas y entre esas vueltas es importante saber qué queremos y trabajar para conseguirlo.

¿Cómo encontrar tu vocación profesional?

Bien, ya asumimos lo cambiante que puede resultar la vida. Sin embargo, en todo momento podemos aplicar 5 pasos que nos ayudan a discernir cuál es nuestra vocación o propósito laboral.

1. Analiza tus habilidades

Es importante conocernos a nosotros mismos. ¿Cuáles son nuestras habilidades y puntos fuertes?

Si conoces en qué eres bueno, puede que sea más fácil relacionarlo con profesiones y estudios. Contar de antemano con estas habilidades puede ayudarte a sobresalir en tu objetivo.

A veces, si bien el punto más fuerte que tenemos no coincide necesariamente con lo que nos gusta, conocerlo nos puede ayudar a encauzar el camino que queremos.

Pongamos un ejemplo para comprenderlo mejor. Hay alguien que se le da genial dibujar, pero no quiere ser artista ni ilustrador, lo que le apetece es dedicarse al cine y dirigir. Esta habilidad con la que sobresale puede ser un punto a favor para crear los storytelling y también nos da a conocer que es una persona bastante creativa.

Intenta conocerte y analizarte, escribiendo en una hoja de papel qué es lo que se te da bien y qué te gusta hacer con ello.

2. Un mundo de posibilidades

Hasta ahora, cuando pensábamos en vocaciones teníamos un listado más o menos cerrado. Sin embargo, como hemos comentado, en menos de 20 años tendremos muchas profesiones que hoy en día ni siquiera conocemos.

Si miramos hacia no muy atrás, recordaremos que muchos padres se sorprendían cuando sus hijos querían ser diseñadores de videojuegos.

Hay muchas posibilidades de desarrollar un trabajo y muchos caminos para llegar a él. Déjate llevar por la curiosidad, investiga y busca más allá. Puede que tu objetivo no sea estudiar una carrera sino una formación profesional, o bien que estudies una carrera que con el paso del tiempo derivará en otra cosa.

3. Haz lo que tú quieras, el sueño es tuyo

Cuando intentamos decidir nuestra vocación es un momento difícil y lleno de incertidumbre. Muchas veces nos vemos influenciados por familiares y amigos que nos condicionan para que escojamos algo que realmente no nos va a hacer felices.

En ese momento debes ser “egoísta” y pensar en tu sueño, en lo que quieres tú y no lo que los demás esperan de ti. Es fácil decirlo, pero difícil llevarlo a cabo.

Pasa lo mismo cuando cambiamos de vocación en mitad de nuestra carrea profesional. La vida nos empuja a seguir como hasta ahora, pero si descubrimos que eso no nos hace felices y queremos probar cosas nuevas, es el momento de hacerlo.

4. Test de orientación laboral

Esta herramienta se encuentra a tu disposición para ayudarte a conocer tus gustos y preferencias a través de un cuestionario.

Una vez analizados los datos, te propone alternativas profesionales que pueden asociarse con tu perfil. Los tests son orientativos así que la última palabra la tienes tú, pero puede ser un buen paso para tener claro qué es lo que te gusta o lo que se te da mejor.

5. Contacto con profesionales del sector

Entablar conversaciones con gente que ya forme parte de un sector te puede ayudar a entender sí el trabajo realmente te gustará o no.

También te pueden dar consejos sobre la experiencia que han obtenido en ese cargo o profesión. Por ejemplo, pueden recomendarte algún curso específico que tu no tenías en mente, pueden contarte maneras de avanzar en ese rubro y ver si te gusta o también, claro está, enseñarte cómo es su día a día.

Este punto es parecido a cuando quieres entrar a trabajar en una empresa y lees las opiniones que los trabajadores y ex colaboradores dan de ella.

Menos miedo, más valentía

Sabemos que es una decisión difícil y determinará ciertos aspectos de tu vida, pero ahora los empleos ya no son para toda la vida y el crecimiento profesional va de la mano de la formación continua y de los cambios.

Si escoges una vocación y al final no te acaba gustando, no te preocupes, puede que debas probar cosas nuevas y salir de la zona de confort.

Nunca es tarde para cambiar y trabajar en lo que te gusta; y aunque siempre nos han dicho que la vocación es algo para toda la vida, creemos que eso a veces no es verdad, y que depende de la persona.

A nadie le gusta lo mismo a los 18 años que a los 30 o a los 50. Así que, si evolucionas como persona, puede que esa evolución también se traduzca en cambios laborales y en nuevos horizontes vocacionales.

No te obsesiones con encontrar tu vocación: muchas veces la conocemos tras experimentar, a puro ensayo y error. Cada vez que dudes, realiza las 5 acciones que te indicamos y opta por estudiar lo que te apasione. El futuro laboral es cambiante y es muy posible profesión a la que te vas a dedicar dentro de 10 años todavía no exista. Haz bien lo que se te dé bien, el resto vendrá solo.

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