Cómo sobrevivir a un jefe tóxico

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Tóxico, la palabra del 2018: durante el año pasado fue la más buscada en el diccionario Oxford online. Y no es algo difícil de entender, porque tal parece que este adjetivo define muchas situaciones laborales que anteriormente parecían normales pero que ahora no son aceptables.

Trabajar a las órdenes de jefes tóxicos produce estrés y es una de las principales causas de abandono del trabajo.

Te explicamos cómo detectarlos y cómo superar a los antilíderes.

Cuando hablamos de un superior tóxico estamos definiendo a una persona que se comporta de manera abusiva, que intimida, que resalta los errores e ignora tus méritos… o se los adjudica. Son directivos que o bien no definen lo que quieren o por el contrario están encima de los detalles más nimios.

Detecta a los jefe tóxicos

Si has convido con uno de ellos los reconocerás fácilmente. Pero si esta es la primera vez, te contamos las señales que te permitirán identificarlos y las posibles soluciones para mejorar la relación con ellos.

1. Escalar por encima de todo

Estos profesionales están orientados en crecer y crecer sin importarles el modo y las víctimas que dejan por el camino. Están extremadamente cegados por el poder y no se preocupan por su equipo.

Este comportamiento hace que su equipo le tenga miedo y necesite pedir permiso para tomar cualquier decisión. Este control permanente hace que se pierda la agilidad que podrían tener los miembros de su área.

Son autoritarios y dañan la creatividad y el bienestar de sus colaboradores.

2. Malos comunicadores

Son los que nunca dejan constancia de lo que quieren, cómo lo quieren o para cuándo lo quieren. Ese no sería un problema tan grande si no resultara que se molestan cuando la tarea no se ha realizado como ellos esperaban.

La falta de comunicación o la inexactitud provocan en el equipo el miedo constante de no estar alcanzando los objetivos. Esta falta de información merma la autoestima de las personas que trabajan con él.

Los malos comunicadores también producen errores internos y causan problemas con otras áreas de la empresa.

3. Los eternos negativos

Ante cualquier sugerencia, este perfil suele decir que no, sin haber pensado en ello. La negativa constante al cambio es un síntoma de su miedo al fracaso. Prefiere criticar a arriesgarse.

Para tomar decisiones suelen necesitar argumentaciones largas y enrevesadas e incluso algún ejemplo para luego poder transmitirlo al resto de jefes.

4. Los favoritistas

Fomentar favoritismos en un equipo es un claro ejemplo de ser un mal jefe. Crear rivalidades dentro del grupo puede dañar la colaboración.

Además, crean trabajadores de primera y segunda clase, lo que hace que las ideas y la comunicación no fluyan.

Los jefes favoritistas suelen… crear favoritos y a la vez señalar a los que no lo son, por lo que el ambiente laboral no es agradable. Pero ni siquiera los favoritos pueden estar tranquilos, porque por cualquier motivo pueden caer en desgracia de un momento a otro.

5. Los que no atienden razones

Suelen ser personas que creen que siempre tienen la razón y que su opinión es una verdad absoluta. No suelen tomarse bien las discrepancias y no hay nadie mejor que ellos para saber lo que funciona y lo que no.

Esto supone un gran problema, ya que no aceptan comentarios u opiniones que pueden ayudar a la empresa a mejorar y evolucionar.

Consecuencias de trabajar con jefes así

Trabajar bajo este tipo de figuras produce estrés y es una de las principales causas de abandono del trabajo. Casi el 40% de los casos de abandono han sido por tener una mala experiencia de liderazgo.

El colaborador suele dedicar mucho tiempo a superar esas tensiones y esto acaba repercutiendo en su productividad y en su salud. Puede que muchos de ustedes hayan vivido una experiencia similar.

Sin ir más lejos, recurramos a una estadística de la consultoría Gallup: en el 82% de las ocasiones, las empresas eligen a la persona equivocada para dirigir al equipo. Esto es grave y tenemos la seguridad de que esta situación irá cambiando a mediano plazo, pero en este momento es una realidad que necesitamos enfrentar. ¿Cómo? Desarrollando herramientas para sobrevivir a la toxicidad.

Consejos para superar a los antilíderes

Si te encanta el trabajo que haces y no quieres abandonarlo, no dejes que los antilíderes se apoderen de tu vitalidad y tu creatividad. Aquí te proponemos algunos remedios para controlar esas situaciones de estrés.

1. Analiza la situación

Lo primero de todo es tomar perspectiva e intentar analizar el comportamiento de tu superior. Es importante que conozcas sus puntos débiles y sus reacciones ante ciertos temas o comportamientos.

Conocerlo mejor te dará las claves para poder prevenir su mal humor o sus reacciones desproporcionadas. Te ayudará a saber cómo tratarlo para evitar que el problema se haga mayor y te permitirá conocer en qué momentos es mejor evitarlo.

No todo el mundo tiene la misma percepción de las cosas, así que conocer a ese “enemigo” te ayudará a encontrar el punto de conexión para solventar los conflictos.

2. Meditar para controlar la tensión

Sin embargo, a veces esos conflictos llegan y deberás hacerles frente.

Es difícil dejar a un lado la parte personal en el trabajo. Por mucho que digan que dejes tus emociones en casa, esto no es posible, ya que no eres un mecanismo que se puede desconectar cuando quieras.

Cuando sucedan estas situaciones es importante que reflexiones y medites. Tómate tu tiempo antes de responder, piensa en lo que se ha dicho, quién lo ha hecho y cómo lo ha hecho.

Valora las consecuencias de responder y reduce la presión. Piensa en lo que te gusta de ese proyecto, qué puedes aportar y en lo que valorarás cuando termine. No te centres solo en tu jefe y su comportamiento.

En estos casos es vital que analices racionalmente las palabras, sin tener en cuenta como te han afectado (muy difícil, lo sé, pero con la práctica se consigue). Por mucho ruido que haya en un discurso, siempre contendrá un 2% de verdad; los psicólogos recomiendan buscar ese pequeño porcentaje.

Puede que tu jefe comunique mal o no sepa liderar, pero no permitas que se convierta en un ataque personal. Intenta comprender qué es lo que está diciendo desde una perspectiva profesional y qué puedes hacer al respecto (a veces nada, pero la esperanza es lo último que se pierde).

3. Hablar en privado

Antes de que tu relación con tu superior afecte al trabajo, es el momento de hablar con esta persona en privado. No se trata de hacer una sesión de terapia, sino de llegar a un entendimiento para que el estrés diario y las tensiones disminuyan, y en el mejor de los casos desaparezcan.

Sabemos que será una conversación difícil, exponer argumentos de mal liderazgo nunca es una tarea agradable. Pero hablar en privado facilitará que los dos estén más relajados y puedan tratar temas que delante de otros sería difícil.

Expón tu situación y plantéale soluciones como, por ejemplo, que cuando no esté de acuerdo te llame a su despacho para conversar el asunto o que te deje tiempo para pensar una respuesta y así evitar las reacciones en caliente.

Creemos firmemente en las personas. Todos somos falibles, todos nos equivocamos, pero es muy raro que alguien actúe por maldad. Siempre se puede conversar para limar los errores, porque demasiadas veces los cometemos sin darnos cuenta. Pero es cierto, también, que muchas personas tienen enquistadas sus maneras de proceder, y la apertura no se da. Si el problema persiste y esto está afectando tu salud, puede que haya llegado el momento de buscar otro trabajo. Por suerte, en CompuTrabajo contamos con miles de ofertas que permitirán decirles adiós a esos jefes tóxicos.

5 comentarios en «Cómo sobrevivir a un jefe tóxico»

  1. Yo agregaría a la definición de jefes tóxicos, los que no te dicen las cosas a la cara sino que andan hablando por detrás de los trabajadores y toman medidas para perjudicar a la gente aproposito por situaciones que les molestan pero jamás van donde la persona y se lo dicen. Otro punto es cuando, no son justos y depende si es algún trabajador aliado o no, su reacción ante algún incumplimiento de norma o falla. También agregaría los jefes que por no tener autoestima, tienen un trato especial con los trabajadores que los alaban y los hacen sentir bien para manipularlos.

    1. Carol apollo tus dichos yaque yo estoy pasando por algo así, y eso también se denomina como acoso laboral yaque por lo que he averiguado en la inspección del trabajo todos estos aspectos se relacionan con el acoso. ahora este tipo de personas son inseguras de si mismas yaque le temen a la competencia sana. Por ejemplo en mi caso la empresa donde yo trabajo prestamos servicio de asesoría a un ente del gobierno y tenemos un personaje que es inspector y este ente ha obligado a mi empresa que me despida y no es la primera ves que pide mi salida, y busca algún motivo para poder presionar y concretar su cometido. pero la empresa ya no haya que hacer yaque en los cuatro años nun he fallado ni siquiera tomado una licencia medica, por lo consiguiente esta persona no es digna del puesto que tiene, ahora si sumamos todo lo anterior que se ha dicho aqui esta persona no es un profesional y le falta capacidad para dirigir personal la ética profesional no existe en este ser humano.

      1. Hola John,
        En caso de que haya un acoso laboral recomendamos denunciarlo ante la dirección de empresa y las autoridades pertinentes. Es importante no ir con miedo a trabajar.
        Un saludo

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