De practicante a colaborador: quedarse en la primera empresa

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El 33% de los estudiantes que realizan su práctica profesional desearían seguir trabajando con la empresa donde han dado este primer paso.

Las prácticas son una manera excelente de empezar en el mercado laboral y dar los primeros pasos en un mundo competitivo.

Este tiempo de aprendizaje sirve no solo al estudiante sino también a la empresa, porque cuenta con ayuda extra y puede saber de primera mano qué calidad de profesionales está saliendo y qué novedades hay en el sector.

La colaboración entre el mundo académico y el laboral reporta grandes sinergias a ambos y sirve de apoyo para que los estudiantes sepan de forma práctica en qué consiste su profesión.

Aunque el camino no es fácil y puede pensarse que la empresa demandará muchas habilidades a ese nuevo colaborador, lo cierto es que la mayoría de las veces depende de que cuando se termine el período de prácticas haya una vacante libre.

Pero más allá de eso, se está produciendo un cambio en el mundo laboral. Las empresas tienen más en cuenta la experiencia que la formación, según el informe What workers want de la empresa Hays.

Esto quiere decir que una persona que haya adquirido el conocimiento de la manera de trabajar de una empresa se convierte en un perfil interesante. El periodo de adaptación de un colaborador es lo más caro para una empresa, y en el caso de un practicante este costo ya está resuelto.

El único problema es que no todas las empresas lo aprovechan.

Algunos retos por delante

Solo el 55% de las empresas que incorpora estudiantes en prácticas ofrece un plan de carrera al terminarlas, señala el estudio de Hays.

La mayoría de las prácticas van de entre uno a tres meses. Este corto período a veces no es suficiente para aprender todo lo que necesitas. Por ello los expertos recomiendan períodos más largos para que el estudiante pueda desarrollar nuevas habilidades.

Estas semanas permiten a la empresa ver si la persona en práctica tiene posibilidades de incorporarse al equipo o no. Y permiten, por otro lado, que el estudiante demuestre que puede candidatearse.

Si este es tu caso te damos 5 consejos para que la empresa piense en ti como colaborador y no solo como practicante.

Cinco consejos para conseguir el empleo

1. Actitud 

Las prácticas no son un examen, es decir, los profesionales que trabajan allí no van a evaluar tus conocimientos técnicos sino el conjunto de tus habilidades, así que relájate y disfruta la experiencia.

Hay elementos que tienen más peso en la evaluación, como es por ejemplo la actitud. El practicante debe estar predispuesto a aprender, a vivir la cultura de la empresa y a demostrar compromiso con su labor.

Si muestras todos estos rasgos durante los meses que dura tu beca, seguramente los comentarios hacia tu trabajo serán positivos y tendrás más posibilidades de quedarte en la empresa tras este primer periodo.

2. Primer contacto

Dicho así parece tonto, pero las prácticas sirven para aprender a trabajar. Y es que es cierto: para muchos estudiantes este será el primer contacto con el mundo laboral y así que deben aprovecharlo al máximo.

Las primeras experiencias marcarán el desarrollo del estudiante como profesional, es el momento de aprender cómo funciona la empresa y cómo adaptarse a la jerarquía.

No es fácil manejarse con los códigos no escritos del mundo laboral o de una empresa en concreto. Primero hay que saber que lo importante es hacer bien aquello que te encomiendan.

Si se presentan retos deberás usar las capacidades que posees para hacerles frente y sacar el trabajo adelante.

Luego hay otros rasgos como son la puntualidad, el código de vestir o el comportamiento con el resto de los compañeros, que se aprende en el camino.

3. No dudes en preguntar

Durante los primeros días seguramente serás una fuente de preguntas. Usa el período de adaptación para conocer más la empresa, el sector, los productos que ofrecen, la oferta de valor en frente de su competencia…

No dudes en preguntar todo lo que no sepas o comprendas. No tengas vergüenza o miedo, las preguntas que hagas mostrarán que tienes interés por ser uno más de la organización.

Es importante que pidas también feedback para saber cómo estás haciendo tu práctica. No esperes al resultado final, habla con tu tutor y plantéale cómo puedes mejorar, si hay algo que puedas hacer y que aún no hagas, etcétera.

Aquí es importante el papel del tutor en la empresa. La falta de un tutor o el abandono de dichas funciones repercute seriamente en que la experiencia acabe en un contrato real. Infórmate bien sobre este punto antes de tomar una práctica u otra.

4. Intégrate

Si quieres que al finalizar este tiempo en la empresa ellos te ofrezcan un contrato, es importante que te integres con el equipo.

No es simplemente hacer tu trabajo y luego irte. Es importante que tengas los mismos valores que la empresa, te sientas a gusto y contento con lo que haces y formes parte del equipo.

Otro detalle importante para que te vean es que aportes sugerencias y enfrentes el día a día con entusiasmo. Recuerda que cada puesto de trabajo contribuye a conseguir la misión y visión de la empresa, hasta el más sencillo.

La mayoría de las empresas quieren ver el potencial y el valor del becario para abordar retos a mediano plazo. Quieren saber que esa persona puede desarrollarse e ir a más en el ámbito laboral.

5. El lugar adecuado

Aunque el practicante ponga todo su empeño en conseguirlo, realizar una práctica también depende de la empresa.

Es importante que esta tenga programas específicos para estudiantes y fomente la flexibilidad para estudiar y trabajar

Un lugar adecuado para realizar unas prácticas es donde haya un buen ambiente y, como dijimos más arriba, donde existan buenos tutores, que hagan seguimiento y sepan integrarte

Muchas empresas suelen cometer el error de olvidarse de los practicantes o de asignarles tareas inadecuadas, ya sea por encima o debajo de su nivel.

Toda empresa debe saber qué busca en un practicante y qué tareas quiere asignarle. Dar autonomía para crecer es esencial a lo largo del periodo de aprendizaje, de este modo la persona puede ir desarrollando sus capacidades, tomar confianza y presentar soluciones. Las empresas que consideran a los practicantes como máquinas gratis de traer café desperdician el tiempo y las capacidades de ambas partes.

Beneficios de las prácticas

En una entrevista puedes mentir o exagerar tus conocimientos, pero cuando ya has hecho tu práctica con ellos la empresa ya te conoce y sabe cómo trabajas. Eso hace aumentar las posibilidades de conseguir un puesto fijo.

Pero también hay veces en que simplemente no hay vacantes disponibles. Aun así, ten en cuenta que, aunque no consigas el puesto tras las prácticas, puede que conserven tu currículum y te llamen más adelante, cuando el cargo se libere.

Tener un contacto en la empresa puede serte de gran ayuda. Empezar a hacer networking es esencial para desarrollar una carrera de éxito. Si trabajas bien y tienes buena actitud, tus compañeros pueden recomendarte para futuras vacantes en esa u otra empresa. Ponles atención y aporta con lo que puedas para colaborar con los logros del equipo.

Así que ya sabes: la práctica profesional no es un trámite, es una llave que puede abrirte muchas puertas. Si todos estos consejos te parecen útiles, no dudes en buscar tu práctica en CompuTrabajo.

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