Organizar la búsqueda de trabajo

Organizar la búsqueda de trabajo

El buen buscador de trabajo es una persona proactiva, perseverante, paciente y metódica. Es proactiva porque no espera que el trabajo llame a su puerta sino que sale a buscarlo; es perseverante porque no se deja vencer al mes de haber emprendido la búsqueda, y es paciente porque sabe esperar su momento. Según la OIT y dependiendo del país, se tarda una media de 12 meses en encontrar trabajo.

El buen buscador de trabajo, también, debería ser una persona metódica y tener a mano una lista (o varias).

Esta lista debería contener dos partes. En primer lugar, esta lista debe tener todos los puntos que aparecen en el artículo de Cómo empezar a buscar trabajo. Por otra parte, tendría que registrar una descripción de todas las ofertas a las que nos hemos postulado y todas las razones por las que creemos que somos el candidato ideal.

En efecto, no debemos postularnos a todo, sino en aquellas ofertas que cumplan con nuestro perfil. Además es importante anotar en qué punto estamos y cómo nos está yendo en cada proceso en concreto.

Organizar la búsqueda de trabajo: ¿de qué tengo que tomar nota?

  1. Anota una descripción comercial de la empresa que se ha interesado por ti.
  2. Busca a otros trabajadores de la empresa y comprueba cuánto tiempo llevan en el puesto. Esto te dará una idea de si la rotación es alta o baja, un dato muy importante que te puede ayudar a tomar la decisión de seguir o no adelante con el proyecto y también te ayudará a realizar preguntas durante la entrevista. Es muy importante para tu carrera que el ranking de Employer Branding de la empresa a la que quieres aplicar sea alto.
  3. Puntúa la reputación digital de la misma y cuán fuerte es su marca. ¿Te interesa asociar tu nombre con dicha marca?
  4. Anota el nombre de la persona que te entrevista y también su cargo. Interésate por el número de pasos que tendrá el proceso de selección antes de que la empresa haga una oferta.
  5. Escribe claramente las tareas claves que tendrás que desarrollar y que te describa el entrevistador. Pregunta por el día a día.
  6. Al finalizar cada uno de los contactos o interacciones que tengas con la empresa, y sin dejar pasar demasiado tiempo, describe qué impresiones te han dado tanto el entrevistador, como persona y compañero de trabajo, como el desarrollo de la entrevista en sí.
  7. Haz una pequeña lista, una vez sepas cuáles van a ser tus responsabilidades y las habilidades requeridas, describiendo en cuáles eres más fuerte y en cuáles más débil. Te ayudará a enfrentarte a la siguiente entrevista.
  8. Si estás en varios procesos a la vez, compara las anotaciones que has hecho para los diferentes cargos a los que postulas.
  9. Antes de tomar una decisión, comprueba que el puesto que piensas aceptar concuerde con lo diseñado por ti en tu plan de carrera.
  10. Tomes la decisión que tomes, agradece a través de un mail el tiempo que el entrevistador o entrevistadores han pasado contigo.

Quizás te parezca exagerado tomar notas de todo, pero hazme caso: un proceso de selección rápido no dura menos de tres semanas, y puede durar aún más. Si estás en un par de procesos en paralelo, los que asimismo son lentos, puede pasar que te olvides de algo o peor todavía, como por ejemplo que manipules las sensaciones que tuviste en cada paso y te equivoques al tomar una decisión.

Si este artículo sobre organización laboral te ha sido útil, te invitamos a que sigas leyendo otros de los tantos artículos que CompuTrabajo tiene para ti.

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