Tengo varias ofertas de empleo, ¿con cuál me quedo?

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Es difícil tomar decisiones, sobre todo cuando el futuro laboral depende de ellas. Has estado en diferentes procesos y has recibido varias ofertas. Eso es fantástico, porque tienes la oportunidad de elegir. Pero te preguntas ¿con cuál me quedo?

Pocas veces se llega a esta situación, ya sabemos lo complicado que es simplemente llegar a la etapa de la entrevista. Pero sucede. Y el estrés de la búsqueda se transforma en el nerviosismo por las decisiones que tienes que tomar.

A esto se añade la ansiedad de qué pasa si les dices que no a las demás empresas, ya que nunca sabes dónde terminarás más adelante.

¿Cómo evaluar las ofertas?

Apenas recibes una oferta de empleo, lo primero que debes hacer es decirle al reclutador que tienes que considerar la opción. Y eso no solo si tienes más de una oferta, siempre es necesario un tiempo de reflexión para considerar comprometerte para un trabajo.

Este tiempo no es una señal de poco interés: todo lo contrario, significa que es una decisión importante y como tal debes evaluarla y decidir.

Los reclutadores suelen darte un tiempo para que lo pienses, así que tómatelo con calma (no demasiada), porque cuentas con ese paréntesis temporal para decidir.

Una vez dicho esto, con la cabeza fría, es momento de evaluar las distintas ofertas de empleo.

Primero que nada vuelve a hacer una investigación sobre las empresas. Elabora un listado con su cultura empresarial, la localización, los beneficios, el salario, la responsabilidad laboral y la flexibilidad.

Si aun así aun tienes dudas es hora de centrarte en los objetivos de tu plan de carrera. ¿Cuál de estas ofertas te ayudará a conseguir tu visión dentro de 5 años? ¿Cuál es mejor para tu plan a largo plazo? ¿Qué quieres aprender en esta nueva fase laboral? ¿Qué experiencias quieres vivir?

No tengas miedo a hacerte todas estas preguntas. Analizar en profundidad la cuestión te ayudará a tomar la mejor decisión para tu carrera profesional.

Pero supongamos que llegas a un empate, con dos o tres empresas que te ofrecen exactamente lo mismo, y sigues dudando. Entonces es el momento de fiarte de tu instinto. Seguramente una de las empresas te habrá dado mejor impresión que las otras.

Puedes comprobar también las evaluaciones y comentarios de los colaboradores en su página de empresa de CompuTrabajo. Puede que esta información te dé el último empujón que te falta para aceptar la oferta.

Motivos habituales para rechazar una oferta

  • Los valores de la empresa no están alineados con los tuyos.
  • La cultura de la empresa no encaja contigo. Por ejemplo, si la empresa fomenta la competitividad agresiva y tú, como profesional, necesitas trabajar en un ambiente de colaboración.
  • El salario no mejora tu situación actual o no cumple con las expectativas.
  • Has leído malas referencias de la empresa. En este caso descártala de inmediato, porque cuando la gente se queja públicamente quiere decir que hay muchos problemas. Es como ir a un hotel con mala reputación, cuando estés allí lo vivirás de primera mano y querrás haber prestado más atención a los comentarios.
  • Durante el proceso no te sentiste a gusto. El feeling que has tenido es vital para tomar estas decisiones. Si tu instinto te dice que no, hazle caso.
  • Temes que el trabajo sea temporal o inestable.
  • Esta oportunidad no te ayudará en tu desarrollo profesional y no encaja en tu plan a medio plazo.
  • El lugar y/o los horarios no son los adecuados. Puede que pases más tiempo en el traslado o con tus compañeros de trabajo que con tu familia y amigos. Es cierto que en una ciudad grande la mayoría se resigna a sacrificar su tiempo personal para el trabajo, pero alguien tiene que comenzar a hacer la diferencia.
  • Contraoferta de tu actual empresa. Es habitual que las compañías realicen contraofertas a sus colaboradores para retenerlos. Esto requiere un examen muy cuidadoso de tu parte.

Sinceridad con los reclutadores

Ya hemos comentado que usualmente los reclutadores te darán cierto tiempo para reflexionar. Pero también es posible que te pidan una respuesta en un corto periodo de tiempo.

En ese caso puedes indicar que tienes más de una oferta y necesitas decidir.

Otra razón para comentar que tienes otras ofertas es negociar el sueldo y los beneficios. Si la otra empresa tiene mejores condiciones puedes pedirle a la empresa si puede igualarlas o mejorarlas aún más.

No se trata de negociar porque sí. Si realmente te interesa esa oferta y lo que no acaba de convencerte es el salario, aplica sinceridad e intenta que esta parte mejore para que tomar la decisión sea más fácil. A veces esto ayuda a que se perciba mayor compromiso de tu parte.

Debemos advertirte que esta táctica tiene sus riesgos. Puede que, al saber que ya tienes una oferta decidida, los reclutadores no te planteen ninguna otra por miedo a que no aceptes.

Úsala cuando creas conveniente y medita bien los riesgos.

Cómo rechazar una oferta

Ya tienes hecha tu decisión. Perfecto: ahora es momento de decir que no a una empresa o a varias. Sabes cuál es el cargo que más te conviene y te gusta, pero tienes que darles una respuesta a los demás.

A una empresa nunca le gusta escuchar un no, pero pueden entender los motivos por los cuales lo haces. Además, si lo haces bien puedes minimizar la sensación de rechazo y dejar una puerta abierta para futuros procesos de selección.

Las empresas conservan las evaluaciones que han hecho a los candidatos, las notas de las entrevistas y qué decisión han tomado.

Consejos:

  • Da una respuesta lo antes posible. Tras el periodo de reflexión, una vez tomada tu decisión no esperes a que se cumpla el plazo y entrega tu respuesta.
  • Agradece la oportunidad y sé humilde. La empresa agradecerá que comuniques los motivos de forma sincera y sin arrogancia.
  • Habla con naturalidad, sin buscar frases rebuscadas, y de forma directa. Muestra respeto por la empresa, el proceso y el reclutador.
  • Es mejor si les haces llegar un correo formal, exponiendo de forma clara y concisa que rechazas la oferta. Acompáñalo con una llamada para agradecer la oportunidad.
  • Expón los motivos, pero de forma que no parezca que la empresa es la culpable. Alega motivos que te conciernan a ti o a tu situación.
  • Agradece el trabajo que ha hecho el reclutador y coméntale cómo te has sentido durante el proceso. Piensa que esa persona ha recomendado que te contraten a ti por encima del resto.
  • Si conoces a alguna persona con características similares a las tuyas puedes recomendarla para el cargo. La empresa te lo agradecerá y la impresión que se llevarán de ti será buena.

Esperamos que todos estos consejos te ayuden a tomar la decisión correcta. Lo importante es puedas rechazar ofertas sin cerrarte ninguna puerta.

Sabemos que tomar decisiones es difícil y a veces, aunque hayas reflexionado mucho, puedes equivocarte. Pero piensa que cualquier error te lleva al próximo paso. A veces el siguiente paso no te lleva a la meta, pero te pone en camino.

¡Suerte!

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