Consejos para realizar una entrevista efectiva

Consejos para realizar una buena entrevista

Realizar entrevistas a nuevos candidatos forma parte de nuestra rutina. Y como en todo trabajo rutinario, los errores solo se perciben desde afuera. Por eso es interesante que hagamos una pausa de vez en cuando y revisemos si uno de los puntos clave de la labor de reclutamiento, la entrevista, se está realizando con la eficacia y la atención que es necesaria.

La entrevista es un aspecto clave en Recursos Humanos y suele ser una etapa decisiva en los procesos de selección. Aunque no garantice con total seguridad el éxito de la contratación, proporciona información valiosa sobre la persona que quiere acceder a un cargo.

Antes de realizar la entrevista, es importante definir el puesto, las funciones, la experiencia necesaria y las habilidades que esa persona deberá tener para hacer frente a los retos planteados.

Todo este trabajo previo permite definir con exactitud el perfil que buscas y eso te ayuda a determinar las preguntas y temas que deberás tocar durante el primer encuentro con el candidato.

La preparación previa es la clave

No importa que realices 10 entrevistas al día, la preparación siempre es clave. Todo proceso exitoso ha sido planificado en detalle y el caso de la entrevista no es distinto.

Es necesario que cuando se plantea el proceso y se establece el número de entrevistas se fije el objetivo principal de cada una de ellas.

Una vez definido el objetivo, es el momento de saber qué temas se tratarán y qué quieres saber al realizar esas preguntas.

Te detallamos aquí el listado de cómo preparar la entrevista:

  • Establece los objetivos
  • Determina las partes de la entrevista
  • Establece las preguntas que se harán en cada parte y qué información quieres obtener
  • Piensa la forma de detectar las habilidades requeridas y centra en ello una parte de la entrevista
  • Deja un poco de tiempo para que el candidato pueda realizar sus preguntas o plantear sus dudas

¿Qué preguntas hacer?

Una buena entrevista está compuesta en su mayoría por preguntas abiertas, es decir, aquellas donde la persona puede entregar información y justificar su respuesta. Las preguntas cerradas, de sí y no, no tienen mucho sentido cuando el objetivo es conocer a la persona.

Recuerda separar las preguntas por secciones. Por ejemplo, si quieres saber qué experiencia tiene crea una sección sobre experiencia laboral e incluye allí todas las preguntas sobre el tema:

  • ¿Cuál ha sido tu último trabajo?
  • ¿Qué logros de esa etapa destacarías?
  • ¿Qué aprendiste durante tu último trabajo?
  • Cuéntanos tu experiencia laboral.

Estas preguntas tipo pueden servirte para conocer la trayectoria profesional de esa persona en el mundo laboral y, concretamente, en el sector al que presenta su candidatura.

Las últimas tendencias en reclutamiento nos indican que los reclutadores ponen el foco y quieren conocer de primera mano las habilidades blandas (soft skills) con las que cuenta el candidato.

Es una cuestión difícil, ya que evaluar esas habilidades suele ser complejo. Sin embargo existen herramientas, como los test de habilidades y competencias, que nos ayudan a dibujar el mapa de las soft skills de los candidatos.

Durante la entrevista también puedes extraer información mediante preguntas tales como “¿cómo actuaste la última vez que alguien no aceptó tus sugerencias?, “¿qué rol sueles juegas en un equipo?” o “¿prefieres trabajar solo o en equipo?”.

Este tipo de preguntas te pueden ayudar a perfilar mejor las habilidades sociales con las que cuentan los candidatos.

Consejos para realizar una excelente entrevista

  • Partamos de lo básico. Antes de asistir a la entrevista lee con detenimiento el CV de la persona, búscala en las redes sociales e intenta conocerla más allá de su perfil profesional. Es fundamental estudiar a los candidatos. Si cuentas con un software de reclutamiento como Sherlock podrás acceder a su información a través del enlace de la entrevista y además podrás ver todos los contactos que ha tenido con la empresa, así como los resultados de sus test.
  • Establece las áreas sobre las que quieres hablar durante la entrevista y haz las mismas preguntas a todos los candidatos.
  • Aunque realices las mismas preguntas a todos, cada candidato es diferente, así que puede que el modo de acercarte a ellos sea distinto. Hay algunos que serán más tímidos, otros que hablarán hasta por los codos. No dejes de realizar las preguntas, pero adáptate a su estilo.
  • No te quedes solo con las respuestas, presta atención también al lenguaje no verbal y a la actitud, Intenta descubrir por la forma de responder si hay algún tema que le provoque nervios o inseguridades.
  • Anota no solo las respuestas sino también el contexto. Es importante que durante la entrevista vayas tomando notas de las respuestas y de lo que percibes. Es importante que esta información quede plasmada luego en la ficha del candidato.

Elimina el sesgo subjetivo

En un estudio a unos 2000 reclutadores, el 33% afirmó saber si contrataría o no a un candidato en los primeros 90 segundos de la entrevista. Un dato sorprendente.

Pero sinceramente, ¿es posible saber en menos de 2 minutos si el candidato es el indicado?

Las primeras impresiones pueden ser causantes de muchos errores en los procesos de selección. Si hay un candidato que nos causa una mejor impresión tenderemos a considerar sus respuestas mejores que las de un candidato que no nos ha caído tan bien.

Las personas con habilidades sociales débiles suelen ser menos consideradas en las entrevistas de trabajo. Eso hace que las personas tímidas jueguen con cierta desventaja, aunque puedan cumplir con todos los requisitos y ser óptimas como colaboradores.

Es difícil para los reclutadores enfrentar este problema. Aunque la práctica y la experiencia hacen que esto se de en menor medida, este sesgo a veces imperceptible puede afectar de forma negativa a la calidad de selección de personal.

¿Cómo evitarlo?

1. Entrevistas telefónicas para evitar el impacto visual de la primera impresión. Cuando estamos al teléfono solemos prestar mayor atención a lo que dice la persona, incluso qué expresiones usa y cuándo se pone nerviosa. Considerando que esta primera entrevista tenga un impacto positivo, es adecuado pasar a la entrevista presencial.

2. Realiza una introducción de la entrevista que sea la misma para todos. Comunica el mismo mensaje a todos los candidatos y proporciona todos los datos. De este modo evitarás que la entrevista tome un cauce diferente al que querías.

3. Otorga el beneficio de la duda. Lo que suele suceder es que cuando conocemos a alguien pasa a la categoría de posible “amigo” o “enemigo”. Esa categorización se hace de forma instantánea y subconsciente. Es importante, pues, estar alerta en los procesos de selección y otorgar el beneficio de la duda a todo aquel que caiga en “enemigo” por la primera impresión.

4. Realiza las mismas preguntas a todos los candidatos y revisa las respuestas. De este modo puedes revisar tus notas y así evitar las malas interpretaciones. Cuando estamos viviendo una situación pensamos una cosa y luego, cuando el tiempo pasa, podemos darnos cuenta de otras.

5. Compara impresiones con el resto del equipo. A veces hablar con el equipo puede ser útil para tener más claro qué candidatos son mejores y también para evaluar las primeras impresiones. De este modo es más difícil que una predomine por encima del resto.

Son premisas sencillas, que probablemente ya conoces y ya has aplicado, pero siempre es positivo hacer una pausa y revisar si continuamos haciéndolo bien. Y en el caso de las entrevistas, ¿por qué no convertirlas en excelentes?

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