Efectos psicológicos en los trabajadores por el COVID-19

ansiedad y estres

Sentimientos encontrados y preocupaciones. Son efectos que la pandemia del COVID-19 ha provocado tanto en nuestros colaboradores como en nosotros mismos. En cada una de nuestras conversaciones, terminarán apareciendo dos denominadores comunes, ansiedad y estrés.

La incertidumbre, la imposibilidad de realizar nuestra rutina, las presiones económicas y laborales y el aislamiento social han hecho mella en las personas y esa preocupación se traslada también a las empresas.

Han desaparecido la normalidad y la rutina de los quehaceres diarios, y esto ha incidido en la salud mental de todo el mundo. a la desaparición de la normalidad y nuestros quehaceres diarios.

¿Me voy a contagiar? ¿Están todos bien en mi familia? ¿Cuándo podré volver a la oficina? ¿Qué va a pasar con mi pega? Estas son, como mínimo, las preocupaciones que nos acechan.

Nos toca enfrentarnos al exceso de información, a la proliferación de rumores y a la desinformación. Esto nos genera una sensación de pérdida de control, asociada al estrés, a la ansiedad, al miedo, a la tristeza y a la soledad.

Son demasiadas cosas negativas. ¡Aburrámonos! ¿Qué sacamos con verle el lado oscuro? Este tiempo nos permite reflexionar, compartir los retos con los compañeros, preocuparnos por temas realmente importantes, manejar el exceso de tiempo, dedicarnos a nosotros mismos. Toda crisis supone una oportunidad. Si no podemos sumar, ¡no restemos!

¿Cómo te sientes?

La Asociación Estadounidense de Psicología afirma que los tres problemas más frecuentes en el confinamiento son la ansiedad, el estrés y la depresión.

Sin embargo, los sentimientos comunes durante este período de incertidumbre son por lo menos cinco. Es momento de desgranarlos:

  1. Estrés causado por una carga excesiva de trabajo o por no tener trabajo. Esta afección puede afectar a la productividad, creatividad, colaboración interdisciplinaria y, por supuesto, a la salud física y emocional.
  2. Ansiedad. Todavía no hay datos duros al respecto, pero podemos aventurar que por lo menos 33% de nosotros sufre ansiedad a causa de la pandemia. Es la cifra a nivel global, y podemos agregar que durante el aislamiento el 20% ha sufrido de depresión.
  3. “Infoxicación” o sobresaturación de información debido a la gran cantidad de mensajes, videos y noticias que recibimos.
  4. Soledad. Muchas personas deben pasar la cuarentena lejos de familiares y amigos. Hay gente que también siente soledad, aunque conviva con varias personas.
  5. Síndrome de la cabaña. Este síndrome no es una patología como tal. Es el fenómeno que experimentan algunas personas que tras estar en casa sienten miedo de volver a salir a la calle.

Son miedos que afectan a nuestra salud mental. Ante esto, solo podemos afirmar que, si les ponemos nombre y les hacemos frente, los hacemos más pequeños.

Preocupación por la salud y la economía

Aunque en un primer momento todos estábamos preocupados por la salud, conforme pasaban los días la economía ha venido ocupando un lugar preponderante en las cavilaciones de colaboradores y candidatos.

Nerviosismo, inquietud, temor o pánico son algunos de los sentimientos que se apoderan de la gente al no saber qué ocurrirá con su futuro laboral.

Muchas personas temen perder sus trabajos. Otras ya se han quedado sin empleo y no saben si las empresas siguen contratando. Quienes tienen cierta seguridad han visto como aumenta su trabajo pero no su retribución.

Son muchos casos, cada uno distinto según la posición en la que cada cual se encuentre.

La crisis sanitaria se irá resolviendo poco a poco, es lo natural. Pero lo más probable es que las presiones económicas y sociales se mantengan en el tiempo, generando sensaciones como nerviosismo, inquietud, temor o pánico.

Manejar correctamente estas sensaciones

Sentir y vivir estas sensaciones puede afectar de forma severa a la salud mental y afectar al plano personal y profesional.

La ansiedad, el estrés y la depresión pueden causar insomnio, paralizarte a la hora de tomar decisiones o sumirte en un estado de alta tensión. ¡Todos estamos pasando por eso!

El estrés puede ser simplemente adaptativo, es decir, normal dentro de la situación cambiante. Pero también puede ser tener efectos más graves cuando se acaba volviéndose crónica o complicándose.

Si notas que estos síntomas se prolongan en el tiempo o afectan a tu día a día, es importante contar con ayuda psicológica para contar con las herramientas necesarias para hacer frente a esta situación.

La productividad laboral también puede verse afectada por estos trastornos. Por ese motivo las empresas deben elaborar planes para comunicarse de forma constante con sus colaboradores y así ser capaces de ayudar en caso de que dichos trastornos de la salud mental afecten a la productividad y la creatividad de cada colaborador.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el impacto psicológico en las sociedades a causa de la pandemia no debe ser ignorado. Esta misma organización ha publicado directrices que servirán de guía sobre los aspectos de salud mental y el apoyo psicosocial en el contexto del Coronavirus.

Las empresas deberán establecer una buena comunicación, es decir, una comunicación transparente, honesta y personalizada. Es la manera de mantener la motivación laboral y echar una mano a los colaboradores para superar este trance.

Una propuesta importante consiste en que, para retener el talento, las organizaciones deben contar con mentores digitales, destinados a ayudar a cada colaborador a desarrollar herramientas y habilidades que les permitan hacer frente al cambio.

Estos mentores también deben transmitir los conocimientos digitales y técnicos que posean para apoyar a los colaboradores en la tarea de establecer pautas y rutinas y así teletrabajar o asistir, cuando sea posible, a la oficina sin que el miedo les paralice.

RR.HH., un departamento clave

Aterricemos el artículo. Tras leerlo te preguntarás qué pueden hacer al respecto los gestores de Recursos Humanos. Mucho, obviamente. Como siempre, nuestra área es clave para facilitar herramientas que ayuden a los colaboradores a hacerle frente a esta situación y a tantas otras.

RR.HH. debe orientar a los equipos para que ejerzan un buen liderazgo, comuniquen correctamente y dentro de ese trance transmitan los valores de la empresa al resto del equipo.

Los gestores de recursos humanos son el altavoz de las medidas que tome la empresa. Pueden gestionar las encuestas de clima, establecer líneas de contacto y crear manuales o guías para implementar los mentores digitales.

Pero no solo eso. Su trabajo es aportar con el conocimiento adquirido durante este periodo y proponer nuevas iniciativas. Estos son instrumentos fundamentales en la tarea de hacer que el negocio siga siendo viable, porque trabajan con el recurso más  importante para la empresa: las personas. La materia con que trabajamos existe, solo ha cambiado de forma. ¡Es el momento de la imaginación!

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