El obligado cambio organizacional en la “Era Post-Covid”

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En esta realidad, que ya no será la misma de antes, hay un hecho al que podemos aferrarnos: que el cambio ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad, tanto en el terreno de lo personal como en de lo laboral. El trabajo, nuestro trabajo y responsabilidad como áreas de RR.HH., significa cambio: es decir, provocar dentro de la organización los cambios que impulsen a las personas a mantenerse comprometidas con su marca empleadora y a encaminarla por los nuevos caminos del éxito.

Lo que nos corresponde en este momento es desarrollar estrategias desde un enfoque de construcción de organizaciones inteligentes, dispuestas a permanecer en constante aprendizaje consigo mismas y con su entorno. Precisamente es este aprendizaje lo que permitirá innovar y transformar realidades de acuerdo con las necesidades del exigente entorno social al que ya nos estamos enfrentando. Recordémoslo: las necesidades que van a surgir serán múltiples y diversas, y distintas de las actuales.

Decálogo para construir la “Reapertura”.

Para lograr construir una cultura organizacional que haga funcionar tanto a las empresas como a los colaboradores, es primordial que partamos de la siguiente base: establecer a las personas como el centro de nuestra estrategia.

¿Cómo hacer que esto suceda? Les proponemos diez reglas básicas. Si las seguimos a consciencia y sin quebrantarlas, nos permitirán facilitar la dirección correcta a nuestras organizaciones.

1.- Explica a las personas la importancia de la motivación. Comparte con tus equipos de trabajo las razones precisas que llevan a la necesidad de adaptar nuevas herramientas para asumir el cambio pero, sobre todo, hazles saber que el esfuerzo y el compromiso de cada una de las personas que conforman la empresa es imprescindible si deseamos alcanzar los objetivos deseados. En nuestro aquí y en nuestro ahora, mantener motivados a nuestros equipos puede marcar la diferencia que hará que nuestras empresas sigan prosperando pese a las circunstancias.

2.- Elimina barreras. Es muy importante que desde las áreas de RR.HH. se empiece a trabajar en resolver los retos que enfrentan los trabajadores tanto en lo laboral como en lo personal. Debemos tener plena consciencia de que estas últimas semanas hemos experimentado cambios continuos y que la realidad de las personas que dejamos en aquella normalidad que ya no existe, posiblemente sea muy distinta a como la recordamos.

En este trabajo de eliminación de barreras debes tomar en cuenta las lecciones aprendidas y las condiciones físicas de las personas. Hoy más que nunca, parte de tu responsabilidad como profesional de RR.HH. es garantizar la seguridad física y emocional de todas y cada una de las personas que trabajan en tu empresa.

3.- Reconoce los riesgos. La sinceridad es una de las claves del éxito de tu estrategia de cambio organizacional. Es vital que hagas conscientes a tus trabajadores de que en esta nueva etapa se van a asumir riesgos importantes y de que también es muy probable que en el camino aparezcan contratiempos por resolver. Esto evitará que tus colaboradores caigan en la especulación, construyendo escenarios fatalistas que solo contribuirían a llenarlos de estrés y a acabar con su paz mental.

4.- Establece metas realistas y comunícalas. Es importante no apresurarse a sobrevivir a la tempestad, recordemos que cuando alguien nada con desesperación termina por cansarse y hundirse. Así, pues, intentar hacer mucho demuestra superficialmente que somos indispensables y productivos pero el resultado es el contrario. Los calendarios irreales solo generan más estrés y errores: hay que ser flexibles con la situación de crisis sin dejar de atenderla.

5.- Incentiva la participación de tus colaboradores. Relaja las jerarquías y fomenta la participación de todas las personas de la empresa en este periodo de contingencia. Abre espacios donde puedan expresar sus ideas y hazles saber que su contribución es importante para este periodo de reconstrucción.

6.- Pon en práctica tu creatividad. Esta es una época en la que parte de nuestras prioridades está en cuidar los recursos de nuestras empresas y fomentar el ahorro. Sin embargo, también es importante mantener la capacitación continua de nuestros colaboradores. Para que eso suceda, puedes utilizar tus recursos internos y explotar el potencial de los grandes pilares de la empresa para que sean ellos mismos quienes compartan su conocimiento con los demás. Adelántate a la sociedad de la co-educación.

7.- Comunica. Pon especial cuidado en que la comunicación al interior de la compañía sea oportuna y constante y procura mantener un diálogo activo entre los líderes y los colaboradores. De este modo se generará un intercambio de ideas y una retroalimentación pura. Recuerda que la comunicación rompe fronteras, fortalece vínculos y nos hace estar cada vez más cerca de las personas.

8.- Ajusta tus planes. En un mundo en que el dinamismo forma parte de una nueva realidad, no hay un plan que podamos seguir al pie de la letra de principio a fin. Ten consciencia de que plantear expectativas reales pasa por considerar que siempre tendrás que hacer ajustes en el camino.

9.- Reconoce el esfuerzo. Estos son tiempos de colaboración, de unión y de trabajo en equipo. No te conviertas en un líder ajeno a los esfuerzos de las personas y busca la forma de recompensarlas a través de la construcción de una estrategia efectiva de Employee Experience. Ofréceles flexibilidad horaria si su desempeño lo permite, facilítales el teletrabajo y ¿por qué no?, prémialos con días adicionales de vacaciones, más allá de lo que dice el contrato. “Terminas antes, sales antes”. Estas medidas tienen cero impacto en el bolsillo de tu empresa y definitivamente pueden mejorarles la vida a tus colaboradores.

10.- Transmite confianza. Dales a tus colaboradores la seguridad que necesitan para poder cumplir con sus objetivos y trabaja bajo el lema de que “con esfuerzo, compromiso y dedicación, el éxito vendrá por delante”. Déjales muy claro a las personas que conforman la empresa que cuando se está lo suficientemente comprometido con la causa, no hay realidades imposibles de alcanzar.

Tus tres mejores aliados.

Construir la “nueva normalidad” o la “normalidad de la Reapertura” depende de ti. Lo bueno es que para cargar con esa mochila cuentas con tres sólidos  y fieles puntales, que si los cuidas bien jamás te defraudarán: los procesos, la tecnología y las personas. Apóyate en estos elementos para realizar una primera aproximación que te ayude a entender cuáles son las necesidades de tu organización y propiciar el cambio que, en un corto plazo, podrás llamar evolución y que te abrirá la puerta hacia un futuro próspero y con retos que jamás serán imposibles de resolver.

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