Si no formas a tu equipo sufrirás una fuga de talento

formacion_equipo

Cada día se hace más evidente la importancia de seguir formando a los colaboradores.

Antes, cuando una persona comenzaba su vida laboral, daba por concluida la época de estudiante y se enfocaba en la estabilidad laboral basada en la experiencia y el trabajo diario. Ya no es así. Las nuevas generaciones quieren seguir aprendiendo y ponerse a prueba.

Formar parte del mercado laboral ya no significa dejar de estudiar, todo lo contrario. Lo que menos quieren los miembros de tu equipo es estancarse a nivel profesional, y si eso es lo que perciben dentro de tu empresa los puedes perder ante la competencia. Es necesario darles la oportunidad de seguir aprendiendo.

Para lograr el éxito de un negocio y mantenerse en la cúspide es necesario la constante capacitación de los actores que se encuentran implicados en la empresa.

Costo de la formación

Para hablar de este tema que suele preocupar (y mucho) a la empresa es importante citar a Henry Ford. “Solo hay una cosa más cara que formar a un trabajador y que se vaya: no formarlo y que se quede”.

Las empresas compiten por tener a los mejores profesionales. Obtenerlos solo a través de la contratación es mucho más caro que invertir en el talento que ya tienes y que puede crecer cuando se le ofrece la formación adecuada.

Muchos creen que la formación solo es una prioridad para las grandes compañías, pero lo cierto es que también se ha convertido en una asignatura pendiente para las PYMES.

El mundo laboral va cambiando. Ya nada permanece inalterable durante años, todo lo contrario. En algunos rubros, los avances se dan casi a diario.

Lo que se aprende en la universidad vale mucho, es la base de las habilidades de una persona. Sin embargo, es cada vez más necesario que sigamos formándonos continuamente a lo largo de nuestra trayectoria profesional.

Los gestores de recursos humanos conocemos esta realidad en primera persona: nos toca conocer los cambios que se están dando y adaptarnos a ellos, implementando la tecnología y los nuevos métodos cuando se trata de contratar, mantener y fortalecer el equipo dentro de las organizaciones.

Aunque parece que todo esto ya está asumido, no es así. La formación continua dentro de las empresas va cayendo progresivamente cada año.

La formación del equipo siempre es beneficiosa para la empresa, aunque la rentabilidad de esta labor didáctica no es palpable desde el primer momento. Pero, como bien sabemos, las empresas “condenadas al éxito” son las que piensan a mediano y largo plazo, y esta es una oportunidad en ese sentido.

Beneficios de formar a tu planilla

Si los colaboradores siguen recibiendo formación, sus conocimientos irán mejorando y lo más seguro es que terminen superando a los de los competidores. Cuanto más se actualice tu planta de talento, más competitiva será la empresa. Te indicamos 5 claves al respecto:

1. Mejora de los procesos y producción

Continuar con el aprendizaje de tus colaboradores y trabajar en sus capacidades mejorará los procesos de trabajo y la producción.

El conocimiento sirve para implementar estrategias innovadoras y aumentar de este modo los resultados. Una persona motivada y feliz es mucho más productiva, y la formación continua contribuye a esa motivación. Implementar nuevas estrategias supone un reto laboral que los colaboradores acogen con entusiasmo, ya que es una de las oportunidades de crecimiento profesional que la empresa les puede ofrecer.

2. Más capacidades

La formación no solo consiste en adquirir conocimientos, sino también nuevas habilidades. Este punto es muy importante, sobre todo, si tu empresa pertenece a un sector en constante cambio.

Un colaborador que se reactualice de manera continua irá adquiriendo más y mejores aptitudes, una ventaja de la que nadie puede prescindir.

3. Menor resistencia al cambio

Como en todas las empresas, siempre suele haber un grupo que no esté por la labor de actualizarse. Este conjunto es que el mejor representa esa resistencia al cambio.

La formación es el primer paso para que ese grupo que se resiste abrace progresivamente los cambios hasta perderles el miedo.

Hacer frente a esa necesidad es vital para las empresas, la consigna es renovarse o morir.

4. Mejores resultados empresariales

Cuando formas a tus colaboradores, a mediano plazo notarás una mejora en los números, ya que contarás con personal más competitivo y comprometido con la organización. No olvides que la formación nunca es un gasto, es siempre una inversión.

5. No todo es plata

Los mejores profesionales no solo se mueven por el sueldo. La motivación, el proyecto, la conciliación y los beneficios sociales y de formación tienen un peso importante al momento embarcarse o no en un nuevo empleo.

Tal como hemos comentado muchas veces, un efecto colateral virtuoso de la formación es que los colaboradores aumentan su vinculación con la empresa y se involucran más en el proyecto.

Rechazo por parte de las empresas

Aunque la formación continua es una tendencia pesa cada vez más en los equipos de Recursos Humanos de las empresas, en nuestro país la adopción de esta práctica virtuosa ha sido, lamentablemente, débil.

Si bien está más que demostrado que la capacitación es esencial para lograr mayor competitividad en el mercado, algunas empresas se niegan a incorporar esta herramienta porque creen que solo les generará gastos e incluso puede hacer que sus colaboradores se vayan tras formarse. Esta visión, limitada y cortoplacista, es una de las muchas aristas de los acontecimientos que se han vivido durante los últimos meses.

“Mal de muchos, consuelo de tontos”. Revisando cifras, descubrimos que este es un fenómeno a nivel regional. En Latinoamérica, tal como en Chile, solo uno de cada 10 trabajadores ha recibido algún tipo de formación en el último año. Pero en los países de la OCDE, organización a la que Chile pertenece, en promedio 5 de cada 10 empleados han formado parte de algún programa de capacitación.

En 2019, la multinacional de Recursos Humanos Adecco Chile elaboró un estudio sobre capacitación laboral. Acorde con los resultados, y a pesar de la pobre realidad de la formación continua en nuestro país, este beneficio es el segundo más valorado por los colaboradores (40%). Esta cifra, cotejada con el escaso 5% real de alcance de la formación continua (Encuesta Longitudinal de Empresas en Chile, 7.267 empresas consultadas), nos revela una demanda gigantesca, cuya satisfacción abre enormes posibilidades en cuanto a mejora de la productividad y compromiso de los colaboradores.

Si bien existen herramientas como las franquicias SENCE, en el fondo están lejanas a parámetros de productividad y dejan la labor de capacitar a cargo de las empresas, lo que contrasta con la realidad de los países desarrollados de la OCDE, donde el modelo es distinto al estar financiado por el Estado, con una planificación que va de la mano entre los ministerios de educación, las empresas y los trabajadores, y donde se registran grandes niveles de colaboradores que reciben especialización.

Mientras tanto, ya tomamos nota de que la formación es sin duda uno de los instrumentos más importantes con los que cuenta una empresa para alcanzar una verdadera transformación, con el objetivo de mejorar su rendimiento presente y a futuro. Implementar esta herramienta es una de las mejores oportunidades para que una empresa se adelante a su competencia y disponga de una fuerza laboral fidelizada y que produzca mayor valor agregado de aquí a 2 años plazo, en vez de los 4 ó 5 que demorarán quienes demuestren menor visión. Solo recordemos estos tres conceptos: “formación continua”, “fidelización y productividad” y “empresas nivel OCDE”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *